Aida

Desde pequeña su vida ha estado relacionada con la música: participando en musicales, aporreando una guitarra o cantando en grupos de poca monta.

Aunque estudió Educación Musical, ha desarrollado la mayor parte de su carrera profesional como directora de arte en agencias de publicidad y, actualmente, trabaja  en una ONG destinada a ayudar a los animales como diseñadora gráfica. Tarea que también desempeña como voluntaria en Mad for Swing, junto a la participación en el grupo Espacio Seguro.

Cuando probó el Lindy Hop supo que su vida no volvería a ser igual. La música, la alegría y la libertad de este baile le enganchó completamente y, desde entonces, ya sea sola o en pareja, no ha podido dejar de bailar.

Aitor

La relación entre el cuerpo, espacio y movimiento son una constante en todo lo que hace. La relación con el entorno a través del tacto (diseñando espacios, a veces para vivir, a veces para bailar, a veces escénicos…) También le gusta fabricar muebles. Buscar entre las cosas que la gente abandona para ver como darles un nuevo lugar. Plantearse construir con objetos reciclados ya utilizados o explorar otras maneras de entender la vida. Viste con ropa de segunda mano tratando de escapar un poco del inevitable desequilibrio que implica comprar con cierta asiduidad.

Observador de lo que hay detrás de las cosas. Le gusta mirar las etiquetas de la ropa, los ingredientes de los alimentos, cómo se fabrica un material… 

En el Lindy encontró diversión, una oportunidad de bailar y de dar forma al baile. Encontró también la magia de la conexión (con la música y entre bailarines), una importante intimidad que le hace sentir menos vestido ante otras personas. “Compartir eso me parece bonito, me resulta natural y sincero.”

José

José es una persona activa, entusiasta y amante de la vida. Esto le lleva, además, a ser una persona fuertemente comprometida con la lucha por un mundo más justo socialmente y ecológicamente sostenible. Pero como diría la feminista y libertaria Emma Goldman, «si no puedo bailar no es mi revolución», por lo que lo anterior se entrelaza con una auténtica pasión por la música y el baile que hacen de su vida una vida que sin duda merece la pena ser vivida.

Angélica

Angélica empieza a bailar desde muy pequeña, a los cuatro años en el mundo del flamenco. Enamorada de los ritmos y la percusión como latido de la vida, pasa del flamenco a la danza africana y finalmente encuentra el Tap.

Desde que lo escuchó supo que había empezado una relación de amor que no iba a perderse en el camino ya que en este baile encuentra el espacio para crear un lenguaje íntimo y único a través de la musicalidad para expresarse como bailarina, música y persona.

Técnica, coreografía y sobre todo improvisación son los pilares de sus clases, además de una energía motivadora y un amor infinito hacia el Tap. Cree que todas las personas poseen un ritmo interior que hace que seas una persona única e irrepetible, y gracias al Tap, puedes encontrarlo. “

Daniele

Miguel

Miguel se acerca a la escena Swing madrileña en 2014 y desde entonces no ha dejado de aprender ni de bailar. Veterinario de formación, en el baile encuentra otra forma de experimentar con la libertad y la creatividad, pero desde un punto de vista totalmente distinto que le tiene enganchado.

En el espacio Big South ha encontrado la manera de seguir dando forma a algunas de sus inquietudes sociales, que pasan por la búsqueda del bien común, el respeto de la diversidad y la consecución de una identidad de especie que nos ayuden a conseguir un futuro mejor.

Adora dar clase y bailar tiempos medios. En sus clases intenta que nunca falte el buen humor, y podrás encontrarle en la pista cuando la música invite a disfrutar de un buen bouncing. Además, de un tiempo a esta parte ha incorporado el Solo Jazz a su vida, por lo que no te sorprendas si te invita a disfrutar de la libertad!!

Jesús

Sociólogo de formación y diseñador de adopción su día a día se dedica al diseño de productos y servicios orientados a las personas. No inicia un proyecto si no ha comprendido bien las motivaciones, necesidades e inquietudes de los usuarios finales a los que va dirigido el servicio.

Se acerca al baile a través de la creatividad, cosa que ejerce en su día a día con equipos de trabajo multidisciplinares, pero hasta ese momento no había experimentado la capacidad de crear e improvisar con el cuerpo. Baila Lindy Hop, Blues y Jazz Steps, pero el Balboa es al que actualmente le dedica todo su tiempo, tanto en la parte docente, profesor de Big South, como en la de organización de actividades. Jesús ha sido desde el 2010 una de las personas dinamizadoras de la escena de swing de Madrid, participando en la Asociación de Swing de Madrid, organizando eventos de forma individual como la I Batalla de Bandas de Swing de Madrid o la colectiva Madrid in Pulse (festival de Balboa de Madrid).

Su compromiso es conseguir que el swing sea parte del tejido social de Madrid, no solamente para la promoción del baile, sino como agente dinamizador económico y social, de ahí lo de mover la asociación y que esta haga cosas contando con el resto de la sociedad civil, otros colectivos vecinales, los comerciantes, etc

Esther

Lleva bailando desde finales de 2010 lindy hop y balboa. Ya desde los tres meses asistió a su primer festival solo de balboa, desde entonces ha desarrollado esta pasión combinado la asistencia a festivales internacionales/nacionales de ambas disciplinas. Desde hace un par de años este apetito sano se ha extendido a los Jazz Steps.

El compromiso con la escena swing ha sido siempre el de crear espacios comunes para poder bailar y compartir la alegría que transmite el baile swing, organizando y apoyando eventos en diversos lugares y sobre todo la música en directo como valor extraordinario.  Posteriormente siendo miembro de la junta de la Asociación Swing de Madrid y ahora ya solo socia.

Desde siempre ha defendido una forma de vida sana que busque el equilibrio cuerpo, mente y espíritu. A través de la meditación, el yoga y la comida sana, local y orgánica tiene la esperanza de que tengamos un mundo mejor. 

Rossana

Ross empieza a bailar en 2013 y desde entonces no ha dejado de formarse con clases y festivales: le encanta practicar el baile y seguir aprendiendo cada día más sobre la era del swing.

En su día a día divide el tiempo entre el trabajo como admin en Big South y su proyecto de costura creativa inspirada por la época swing, El Olivar – sewing with swing.

Pero siempre encuentra el tiempo tiempo para practicar nuevos pasos, montar coreografías, jugar al Catan o cocinar un bizcocho!

Desde hace un par de años ha estado colaborando en el grupo “Espacio Seguro” de Mad for Swing: un colectivo que trabaja para que la escena swing de Madrid sea un espacio libre de violencia para todas las edades, habilidades, características físicas, etnia, religión, orientación sexual, construcción de género, clase social.

Paola

Combina su pasión por el baile con su constante formación como Socióloga. Su mirada reflexiva la mantiene constantemente re-pensando el movimiento del cuerpo como resultado de lo que somos en tanto seres sociales. Amante de la sensibilidad, los afectos y las emociones, defiende el amor de las personas hacia las personas más allá de las categorías de clasificación social. Su revolución es el baile como forma de de-construir los estereotipos de género y los roles hegemónicos y también como espacio creativo de una sociedad más justa.

El baile y su mirada sociológica están altamente ligados porque se han entrelazado convirtiéndose en su causa.