Aitor

La relación entre el cuerpo, espacio y movimiento son una constante en todo lo que hace. La relación con el entorno a través del tacto (diseñando espacios, a veces para vivir, a veces para bailar, a veces escénicos…) También le gusta fabricar muebles. Buscar entre las cosas que la gente abandona para ver como darles un nuevo lugar. Plantearse construir con objetos reciclados ya utilizados o explorar otras maneras de entender la vida. Viste con ropa de segunda mano tratando de escapar un poco del inevitable desequilibrio que implica comprar con cierta asiduidad.

Observador de lo que hay detrás de las cosas. Le gusta mirar las etiquetas de la ropa, los ingredientes de los alimentos, cómo se fabrica un material… 

En el Lindy encontró diversión, una oportunidad de bailar y de dar forma al baile. Encontró también la magia de la conexión (con la música y entre bailarines), una importante intimidad que le hace sentir menos vestido ante otras personas. “Compartir eso me parece bonito, me resulta natural y sincero.”